Cuando una persona joven o de mediana edad sufre de desgaste en una parte de la rodilla —especialmente por una mala alineación de las piernas, como las piernas en “O” o en “X”— una de las opciones para aliviar el dolor y evitar una prótesis es una cirugía llamada osteotomía. Esta operación consiste en hacer un corte controlado en el hueso (normalmente la tibia o el fémur) para corregir el eje de la pierna y así distribuir mejor el peso sobre la rodilla.
Hoy en día, los avances en tecnología permiten que estas cirugías sean más seguras y precisas gracias al uso de guías quirúrgicas personalizadas. Estas guías se diseñan a medida para cada paciente, utilizando imágenes como tomografías (TAC) y programas de planificación en 3D. El cirujano las coloca directamente sobre el hueso para saber exactamente dónde y cómo hacer el corte, lo que reduce el riesgo de errores y mejora el resultado final.
Además, la medicina personalizada está cambiando la manera en que se toman decisiones en este tipo de tratamientos. Ya no se trata solo de mirar una radiografía: se tienen en cuenta muchas características individuales del paciente, como la forma en que camina, el estado de sus músculos y ligamentos, su estilo de vida, e incluso algunos factores genéticos. Todo esto ayuda a elegir el tipo de cirugía más adecuada y a predecir cómo será la recuperación.
En resumen, gracias a las guías personalizadas y al enfoque de medicina centrado en cada persona, hoy es posible realizar osteotomías de rodilla de manera más precisa, con mejores resultados y adaptadas a las necesidades específicas de cada paciente.
Puedes preguntarnos cuándo quieras por las posibilidades de estas cirugías.

