Inestabilidad de tobillo

La inestabilidad de tobillo es una condición común, especialmente entre quienes han sufrido esguinces repetidos. Puede afectar desde atletas jóvenes hasta adultos mayores que han tenido una torcedura mal curada. Aunque suele pasar desapercibida al principio, con el tiempo puede generar molestias continuas, dificultad para caminar o correr, e incluso caídas frecuentes.


¿Qué es la inestabilidad de tobillo?

Es la sensación de que el tobillo se «va», «falla» o no es estable al caminar, correr o simplemente estar de pie. Esta sensación se debe a una debilidad en los ligamentos (estructuras que mantienen las articulaciones unidas), o a un mal funcionamiento del sistema neuromuscular (que coordina el equilibrio y la fuerza). Es frecuente sentir sensacion de inestabilidad o miedo a superficies irregulares.

Suele aparecer después de un esguince de tobillo que no ha cicatrizado bien. En algunos casos, también puede deberse a factores estructurales del pie o a una rehabilitación incompleta.

Causas principales

  1.  Esguinces de tobillo previos mal tratados.
  2. Debilidad muscular en los músculos peroneos y estabilizadores del pie.
  3. Alteraciones anatómicas, como alteraciones del retropie
  4. Retraso en la reacción neuromuscular (propiocepción deficiente).
  5. Calzado inadecuado o falta de soporte en actividades deportivas.
  6. Hipermovilidad articular (laxitud generalizada).
  7. No realizar fisioterapia tras una lesión o un tratamiento adecuado.

Comparativa de tratamientos

Tipo de tratamientoObjetivoEjemplosCuándo se usa
ConservadorFortalecer y estabilizarFisioterapia, ejercicios, ortesisPrimer abordaje
IntervencionistaReducir dolor y mejorar controlInfiltraciones, terapia neural o PRPsSi persiste el dolor/inestabilidad
QuirúrgicoCorregir ligamentos dañadosReparación o reconstrucción ligamentariaCasos crónicos o sin mejoría

Tratamientos de vanguardia

  • Plasma rico en plaquetas (PRP): Infiltraciones que promueven la cicatrización del tejido dañado.
  • Ácido hialurónico: Lubrica y protege la articulación, usado en casos con daño cartilaginoso asociado.
  • Estimulo neuromuscular (TENS/NMES): Mejora la propiocepción y la función muscular.


Ejercicios recomendados

  • Equilibrio en un solo pie sobre superficie estable y luego inestable (cojín).
  • Caminar de puntas y talones para activar los músculos estabilizadores.
  • Uso de bosu o disco propioceptivo para desafiar el equilibrio.
  • Ejercicios con banda elástica para fortalecer peroneos.

Cirugia

La cirugía es una opcion en casos recurrentes, limitantes o con lesiones asociadas. Pregunta a nuestro equipo por la posibilidad de reparacion con refuerzo anatómico, o posibilidades de aumentacion en recididas y lesiones complejas. Ofrecemos tratamientos personalizados, con posibilidad de control o reparacion artroscopica. Pregunta a neustro equipo!



Preguntas frecuentes

¿Siempre hay que operar la inestabilidad?
No, muchos casos mejoran con fisioterapia y medidas conservadoras.

¿Cuánto tarda en mejorar?
Depende del grado de daño, pero en general se ven mejoras en 4 a 8 semanas con tratamiento adecuado.

¿Puedo hacer deporte con inestabilidad?
Es posible, pero debe hacerse con protección (tobilleras) y bajo supervisión profesional.


Referencias

  1. Delahunt E, et al. «Clinical guidelines for the prevention and management of lateral ankle sprains.» Br J Sports Med. 2018.
  2. Gribble PA, et al. «Evidence review for clinical practice guidelines in chronic ankle instability.» J Athl Train. 2019.
  3. Valderrabano V, et al. «Chronic ankle instability: biomechanics and treatment.» Arthroscopy. 2020.
  4. Feger MA, et al. «Rehabilitation for chronic ankle instability: a systematic review.» J Orthop Sports Phys Ther. 2021.
  5. SECOT. Guías de práctica clínica en traumatología y ortopedia. 2020.