¿Qué son las ondas de choque de uso médico y para qué se usan?

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que se aplican sobre el cuerpo con fines terapéuticos. Aunque inicialmente se utilizaron en urología para fragmentar cálculos renales, hoy en día su uso se ha expandido ampliamente en la medicina física y rehabilitación y en cirugia ortopedica y traumatologia, especialmente para tratar lesiones musculoesqueléticas y dolores crónicos.

Este tratamiento se realiza de forma no invasiva, es decir, sin cirugía, y busca estimular la reparación natural de los tejidos, reducir la inflamación y aliviar el dolor.


Tipos de ondas de choque: radiales vs. focales

Existen dos tipos principales de ondas de choque terapéuticas:

🔹 Ondas radiales:

  • Se dispersan en forma de abanico desde el cabezal del aparato.
  • Su energía es más superficial.
  • Son útiles para dolores musculares generales y zonas amplias como muslos, espalda o pantorrillas.
  • Se suelen usar en centros de fisioterapia para tratamientos más básicos.

🔹 Ondas focales:

  • La energía se concentra en un punto específico y a mayor profundidad.
  • Permiten tratar con precisión zonas localizadas como tendones o inserciones óseas.
  • Son más efectivas en condiciones crónicas y profundas, donde otras terapias no han funcionado.
  • Requieren equipos médicos avanzados y son aplicadas por personal especializado.

Ventajas de las ondas de choque focales

  • Mayor profundidad de acción, alcanzando tejidos más profundos como tendones o inserciones óseas.
  • Precisión terapéutica, lo que permite tratar directamente la causa del dolor.
  • Efectividad demostrada en patologías complejas y resistentes a otros tratamientos.
  • Estimulan la regeneración de tejidos dañados y favorecen la vascularización.
  • Suelen requerir menos sesiones que otros tratamientos convencionales.

Indicaciones comunes de las ondas focales

Las ondas de choque focales se indican habitualmente para el tratamiento de:

  • Fascitis plantar y espolón calcáneo
  • Tendinitis crónica del hombro (calcificaciones, supraespinoso)
  • Epicondilitis (codo de tenista)
  • Tendinopatía aquílea
  • Pubalgia
  • Síndrome de dolor miofascial profundo
  • Retardos de consolidación ósea o pseudoartrosis

En el CMC disponemos de ondas de choque focales, con la posibilidad de aplicación bajo control ecográfico para optimizar su aplicación y que lleguen a donde más se necesita, pregúntanos si tienes dudas.